Unas doscientas personas participaron en la subida a una de las cimas más características de Cataluña, un ascenso que tiene como objetivo situar los vinos del Empordà en lo más alto de Girona. Participando en el evento el productor asociado a Mont-Soliu Cavas Gelamà.
Cerca de doscientas personas participaron en el II Cata de Vinos de Altura que se celebró en el Puigmal (2.909,6 metros), una de las cimas más característicos de Cataluña. Es el segundo año que el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Empordà organiza esta cata en este singular paraje. Y en esta ocasión, catorce bodegas gerundenses formaron parte del evento, entre ellas el productor asociado a Mont-Soliu Cavas Gelamà. El acto tiene como objetivo situar los vinos del Empordà en lo más alto de Girona. En la iniciativa se colaboró el Club Alpino Palamós.
En agosto del año pasado se llevó a cabo el I Cata de Altura en el Puigmal y el éxito de la propuesta, en la que también participaron 200 personas, animó la DO Empordà a proponer otra edición, y , además, se amplió el número de bodegas participantes (en la edición anterior es participaron trece).
La DO Empordà abrió la convocatoria a todas las personas que quisieran participar. Y el reto no fue fácil: tres horas de ascenso y dos de descenso. Se hicieron dos salidas: una, a las seis menos cuarto de la mañana desde el campo de fútbol de Palamós, y la otra, a las seis y media desde el aparcamiento de entrada en Besalú. Desde los dos puntos se salió en vehículos particulares hasta el cuello de la Fontalba.
A más a más del productor de vino artesano Cavas Gelamà, participaron otras bodegas de la comarca de Girona como: Bodegas Trobat, Arché Pagés, Can Sais, Cooperativa de Espolla, Martí Fabra, Cooperativa de Garriguella, Empordàlia, Mas Pulido, Oliver Conti, Pere Guardiola, Terra Remota, Viñas los Tutores y Viñedos de Olivardots.
Noticia extraída de: El Punt